VOLVER A LA ESCUELA PRIMARIA, LA Nº 8;


VOLVER A LA CIUDAD DE SAN FERNANDO, DEL ´59 AL ´65.

VOLVER BUSCANDO LAS EMOCIONES, LOS SUEÑOS Y LAS VIVENCIAS QUE NOS HICIERON COMPAÑEROS DE RUTA, AMIGOS DE INFANCIA.

VOLVER A LA 8 PUEDE SER UN VOLVER A CASA.

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miércoles, 31 de octubre de 2012

Un día de cine y asombro




Durante aquel 1965, un día de primavera, todo sexto grado viajó de excursión al cine Gaumont , para ver una novedad que nos inquietaría a todos. 


6º grado C ; 1965
Escuela Primaria Nº 8 - San Fernando
Buenos Aires - Argentina

Había llegado a la Argentina,  un revolucionario sistema de proyección que dejaría a la antigua pantalla obsoleta, a los espectadores absortos  y a la televisión humillada:  el  CINERAMA. 

Una proyección fílmica montada sobre una tri-pantalla enorme, envolvente y supergigante. 



Sala principal del cine Gaumont
en la Ciudad de Buenos Aires

La película era nada más y nada menos que  un western; uno de los géneros favoritos de la época. 


Resultó ser una superproducción de casi 3 horas de duración que nos mantuvo en vilo. El  nombre del filme era :  "La conquista del Oeste".

Sus efectos especiales nos hicieron saltar de la butaca, gritar, sobresaltarnos, clavarle las uñas al compañero de al lado y regresar a casa muy impresionados. 

Y sin embargo el sistema no prosperó y... tan pronto como llegó se fué. . . bien dicen algunos que ¡lo que pronto llega, pronto se va!


A continuación dos videos para recordar ese evento. 

  1. Un trailer  
  2. Enlace a la descripción de una re-masterización (en portugués). 









viernes, 19 de octubre de 2012

Y la Escuela tuvo su Himno

Gracias a Margarita, recordamos que fue en esos años que nuestra  Escuela tuvo su himno, escrito por el escritor e historiador sanfernandino  Alberto  Gilardoni , ex-alumno de nuestra escuela.

Así nos lo recuerda Magy: 


Cuando era vice directora la señora de Rey, se realizó un concurso para instituir el himno de la escuela. 

Se guardó en mi memoria la primera estrofa:

"De la mano me lleva mi madre

a la escuela en un día de otoño,
almidón de nerviosa esperanza
pone tieso el primer guardapolvo.


Nora recuerda otras que le siguen...

San Fernando, ABC de mis pasos,
con sus calles con letras de asombro,
van formando alfabeto de infancia,
compañeros que aún no conozco,

La campana del patio se mueve
con vaivenes de número ocho,
y su risa refleja en las otras 
campanitas que lloran los ojos. 
...




¡Gracias compañeros, hermosos recuerdos!


"El timbre" . . . un duro disciplinador



Si nuestras travesuras pasaban de "castaño oscuro", había en nuestra querida escuela un lugar disciplinador: "Abajo del timbre", justo junto a la dirección. 

Todo aquel que era enviado a pararse en ese sitio lo sabía.

Algunos eran asiduos residentes, pero otros circunstanciales. 


Así nos lo cuenta "Cachito":
 








"Una sola vez me mandaron ahí, no me acuerdo por qué, pero fue una fea experiencia porque lo peor era cuando llamaban para salir. ¿Se acuerdan que todos formaban en el salón y de ahí iban saliendo grado por grado y en orden?, me daba vergüenza porque mientras iban saliendo todos te miraban".

¡Nos vemos amigos!






Sin duda no era el timbre en sí mismo el responsable de la triste experiencia, sino su proximidad con la oficina de la Dirección. 
Pero ese parece ser un rito bastante universal.






"La Caldera" . . . historias de terror.


Sabíamos que Don Emilio -el portero- vivía en ese cuarto junto a "la Caldera".



Nosotros, los niños, teníamos toda clase de terroríficas advertencias con respecto a ambos.


Sabíamos que Don Emilio respondía a las órdenes de la Dirección de la Escuela. Y que Don Emilio encerraría por orden de la Dirección de la Escuela, a todo aquel de nostros que se "portara mal".

¡Cuánto miedo nos daban Don Emilio y muy especialmente "La Caldera"!




Pero no eran solamente simples historias. . . Osvaldito en su primer día de clases, su primer día de escuela, los había sufrido en carne propia, había vivido la "pesadilla tan temida" de todos los niños.


¿Se animará a contarnos esa experiencia?


"Les cuento que el primer día de clases lloré, no quería entrar a la escuela y no quería separarme de mi mamá, la vice me agarró de un brazo y me encerró en el recinto de la caldera, no sé por cuanto tiempo. Luego me llevaron al aula de primer grado, con una maestra buenísima, la señorita Angélica."

¡Saludos a todos!

 

Sobre hermanas y otros parentescos



A la escuela íbamos solos o acompañados. 
Muchas veces por nuestros hermanos, mayores o menores. 
Históricamente la mayoría de los niños ha ido a la escuela con sus hermanos. 
 

Pero, en cuestiones fraternas, en la escuela había casos especiales.
En uno de nuestros cursos, estaban con nosotros "las mellizas". 
Mellizas pero no gemelas, una morocha y otra rubia. 






Llegaban juntas, se sentaban juntas, salían al recreo juntas y se íban juntas de la escuela.  Claro que eso para ellas, no era solo una ventaja. 

Que nos cuente "Helvita" -una de ellas- al respecto:



Recuerdo que uno de los chicos del otro grado -creo que se llamaba Norberto- perseguía a mi hermana Graciela por los recreos proponiéndole ser novios, y a mi llamándome  "cuñadita".

 Le enviaba cartitas de amor y por las tardes paseaba por la acera de nuestra casa con su bici. 

¡Qué fastidio me daban sus persecuciones!

 



Un día a la salida del colegio, se acercó a nosotras, como de costumbre y yo revolée mi cartera y ¡le asesté un carterazo!.

 ¡Pobre niño enamorado!...

¿Habrá alguien que no se haya enamorado por primera vez en la escuela?




¡Saludos queridos compañer@s, . . . y espero que aquel niño me haya  perdonado!